Cómo medir si tu web sirve (sin volverte loco con analytics)
Actualizada el 3 de septiembre de 2026
La respuesta corta
Para un negocio chico alcanza con tres números: cuánta gente entra (visitas), cuántos de esos hacen algo (clic en WhatsApp, pedir turno, comprar) y de dónde vienen (Google, Instagram, un anuncio). El que importa es el segundo: una web con 200 visitas y 20 consultas está funcionando; una con 2.000 visitas y 3 consultas tiene un problema. No hace falta Google Analytics completo ni paneles de veinte gráficos: hace falta que los botones que importan estén medidos y que alguien mire los tres números una vez por mes.
Los tres números
Visitas: cuánta gente entró. Sirve para saber si te están encontrando, pero solo no dice nada. Mucha gente entra por error o rebota.
Acciones: cuántos hicieron lo que la web quiere que hagan. Clic en el botón de WhatsApp, turno pedido, formulario enviado, compra. Este es el número que mide si la web trabaja.
Origen: de dónde vienen los que hacen acciones. Si el 80% de las consultas viene de Google y el 5% de Instagram, ya sabés dónde poner energía.
Cómo conseguirlos sin complicarse
Lo que se mide es el clic, no la visita. La mayoría de las webs de negocio pierden la medida en el momento clave: alguien toca WhatsApp, se va al chat, y no queda rastro. Nuestras webs registran ese clic antes de irse, y es el dato que más vale.
Un panel simple. Nuestros clientes ven en su portal las visitas, las consultas y los clics a WhatsApp. No hace falta entender Google Analytics; hace falta mirar tres números.
Si vas por tu cuenta: Google Analytics sirve, pero configurá "eventos" para los botones importantes. Sin eso, te va a decir cuánta gente entró y nada más.
Qué hacer con cada número
Pocas visitas: problema de que no te encuentran. Trabajá el Perfil de Google, las reseñas, la zona en los textos.
Muchas visitas, pocas acciones: problema de la web. El botón está escondido, los precios no están, la carga es lenta, el celular se ve mal. Se arregla en la web.
Acciones que no se convierten en clientes: problema de después de la web. Respondés tarde, el precio sorprende, no hay turno. Se arregla en el negocio.