¿Cuánto cuesta mantener una página web por año?
Actualizada el 3 de septiembre de 2026
La respuesta corta
Una web hecha tiene cinco gastos recurrentes: el dominio (anual), el hosting (mensual o anual), el certificado de seguridad (hoy suele venir gratis con el hosting), los cambios de contenido (que se cobran por hora o por trabajo si no están incluidos) y la reparación de lo que se rompe con el tiempo. Sumando todo suelto y con alguien que atienda, el costo real de una web de negocio chico se acerca o supera lo que cuesta un plan con todo incluido — el nuestro arranca en $50.000 por mes. La diferencia es que en el plan no hay sorpresas.
Los gastos obligatorios
Dominio: se renueva cada año en NIC.ar. Es el más barato y el más caro de perder.
Hosting: sin hosting no hay web. Se paga por mes o por año. El precio varía muchísimo y la diferencia está en velocidad, estabilidad y soporte, no en espacio.
Certificado SSL: es el candadito. Hoy casi todos los hosting lo incluyen gratis; si alguien te lo quiere cobrar aparte, preguntá por qué.
Los gastos que aparecen después
Cambios de contenido. Es el gasto invisible: cada precio nuevo, cada foto, cada servicio que agregás. Si se cobra por trabajo, la web queda congelada porque cada cambio chico "no vale la pena pedirlo". Una web congelada envejece mal.
Lo que se rompe. Las plataformas actualizan, los navegadores cambian, un plugin deja de andar. Una web hecha con WordPress necesita actualizaciones periódicas o se vuelve un riesgo de seguridad. Alguien tiene que mirarla.
Copias de respaldo. Nadie las piensa hasta que las necesita.
Cómo comparar
Sumá los cinco gastos de un año, incluyendo una estimación honesta de cambios (dos o tres por mes es lo normal en un negocio activo) y compará contra doce cuotas de un plan con todo incluido.
Y agregale lo que no tiene precio: que haya alguien a quien escribirle cuando algo no anda. Ese es el gasto que más pesa el día que lo necesitás.