¿Cuánto cuesta una página web en Argentina en 2026?
Actualizada el 3 de septiembre de 2026
La respuesta corta
En Argentina hay tres modelos y conviene compararlos entendiendo qué incluye cada uno. ① Pago único a un freelance o estudio: la web se entrega y después cada cambio se cobra aparte, más dominio y hosting por tu cuenta. ② Cuota mensual con todo incluido, que es lo que hacemos nosotros: desde $50.000 por mes con dominio, hosting, cambios y soporte adentro, y el desarrollo sin cargo. ③ Plataformas de hacelo-vos-mismo tipo Wix o Tiendanube: el plan es barato, pero el trabajo de armarla y mantenerla lo ponés vos. El error más común es comparar solo el número de arranque y no lo que pasa el mes 4, cuando necesitás cambiar un precio y no sabés cómo.
Modelo 1: pago único
Es el más conocido: alguien te cobra una vez por hacer la web y te la entrega. El rango es amplísimo porque bajo el mismo nombre entran cosas muy distintas: una plantilla adaptada en dos días y un desarrollo hecho de cero no cuestan lo mismo ni se parecen.
Lo que casi nunca queda claro en el presupuesto son las tres cosas que vienen después. Primero, el dominio y el hosting: son un gasto anual que a partir del día uno pagás vos, y si te olvidás de renovarlos la web desaparece. Segundo, los cambios: cambiar precios, subir fotos nuevas o agregar un servicio se cotiza aparte, y en la práctica muchas webs quedan congeladas en el año que se hicieron. Tercero, qué pasa cuando quien la hizo deja de contestar, que es el final más frecuente.
Cuándo conviene: si tenés a alguien adentro que pueda mantenerla, o si es un proyecto puntual que no va a cambiar.
Modelo 2: cuota mensual con todo incluido
Acá no pagás el desarrollo: pagás una cuota que incluye la web, el dominio, el hosting, los cambios y que alguien la mantenga andando. Nuestros planes arrancan en $50.000 por mes (Suma Presencia) y $75.000 el que incluye tienda online (Suma Tienda), sin costo de alta y sin permanencia.
La ventaja concreta no es el precio de arranque, es que el costo de cambiar algo es cero. Una web de negocio que no se puede tocar sin pedir presupuesto termina desactualizada en seis meses, y una web desactualizada trabaja en contra: horarios viejos, precios que ya no son, promociones vencidas.
La contra honesta: es un gasto fijo. Si el negocio no va a usar la web para nada, un gasto fijo chico igual es un gasto fijo.
Modelo 3: plataformas de hacelo-vos-mismo
Wix, Squarespace, Tiendanube y compañía cobran un plan mensual y te dan el editor. El plan es barato y la tentación es obvia.
Lo que no entra en ese precio es tu tiempo. Armar una web decente lleva bastante más que una tarde: hay que escribir los textos, conseguir y recortar las fotos, entender el editor, configurar el dominio, revisar cómo se ve en celular. Y después hay que mantenerla. Para un negocio donde el dueño ya atiende, compra y factura, ese tiempo es el recurso más caro que tiene.
Cuándo conviene: si te gusta hacerlo, si tenés tiempo, o si querés probar una idea antes de invertir.
Lo que hay que preguntar antes de comparar precios
¿El dominio queda a mi nombre? Es la pregunta más importante y la que menos se hace. Si el dominio está a nombre de quien te hizo la web, no es tuya.
¿Cuánto sale cambiar algo? Pedí el precio de un cambio chico (un precio, una foto) por escrito.
¿Qué pasa si dejo de trabajar con ustedes? Tiene que haber una respuesta clara y sin drama.
¿Está incluido el hosting y quién lo paga? Y sobre todo: ¿qué pasa el día que vence?