Dominio .com.ar: qué es, cuánto sale y cómo se saca
Actualizada el 3 de septiembre de 2026
La respuesta corta
El dominio es la dirección de tu web (tunegocio.com.ar) y en Argentina los .ar los administra NIC.ar, que es del Estado. Se saca con Clave Fiscal o con Mi Argentina, se paga por año y se renueva. Lo único verdaderamente importante: tiene que estar registrado a TU nombre o al de tu empresa, nunca al de quien te hace la web. Si está a nombre de otro, la web no es tuya y el día que se pelean te quedás sin dirección.
Qué es y qué no es
El dominio es solo el nombre: la dirección que la gente escribe. No incluye la web ni el lugar donde vive. Son tres cosas separadas que se suelen confundir: el dominio (la dirección), el hosting (el terreno donde está la casa) y la web (la casa).
Por eso podés cambiar de quien te hace la web sin perder el dominio, y podés cambiar de hosting sin cambiar de dirección. Siempre y cuando el dominio esté a tu nombre.
Cómo se saca
Los dominios .ar se gestionan en nic.ar, que es el registro oficial argentino. Se entra con Clave Fiscal o con la cuenta de Mi Argentina, se busca el nombre y, si está libre, se registra. El trámite es online y no hace falta ir a ningún lado.
Hay varias terminaciones. La más usada para negocios es .com.ar. También existen .ar (más corto, más caro), .net.ar, .org.ar y algunas reservadas para casos específicos.
El registro es por un año y hay que renovarlo. NIC.ar avisa por mail antes del vencimiento, pero conviene no depender de eso: el mail se pierde entre otros cien.
Lo que pasa si vence
El día que vence el dominio, la web deja de responder. No se "rompe" nada: simplemente la dirección deja de apuntar a ningún lado, y el visitante ve un error. Los mails con ese dominio también dejan de funcionar, que suele ser lo que más duele.
Hay un período de gracia para recuperarlo, pero pasado ese plazo el nombre vuelve a quedar libre y cualquiera puede registrarlo. Recuperar un dominio que tomó otro es, en la práctica, imposible.
Es de las cosas más baratas de sostener y de las más caras de perder. En nuestros planes va incluido y lo renovamos nosotros, justamente para que esto no dependa de que alguien se acuerde.
La pregunta que hay que hacer siempre
"¿El dominio queda a mi nombre?" Es la pregunta que separa un proveedor serio de uno que te está atando. La respuesta correcta es sí, y tenés que poder verificarlo entrando a NIC.ar con tu clave y ver el dominio en tu lista.
Si quien te hace la web se pone incómodo con esa pregunta, ya tenés la respuesta que necesitabas.