Ley de datos personales en Argentina: qué tiene que cumplir la web de un negocio chico
Actualizada el 3 de septiembre de 2026
La respuesta corta
En Argentina los datos personales se rigen por la Ley 25.326 y la autoridad es la Agencia de Acceso a la Información Pública (AAIP). Si tu web tiene un formulario de contacto, un turnero o una tienda, estás recolectando datos personales y tenés obligaciones básicas: decir para qué los usás (una política de privacidad clara), no usarlos para otra cosa, guardarlos con seguridad razonable, y permitir que la persona pida verlos, corregirlos o borrarlos. No hace falta un abogado para un formulario de contacto; sí hace falta no mandar publicidad a quien no la pidió ni pasarle los datos a nadie. Esto no es asesoramiento legal: para casos con datos sensibles (salud, por ejemplo), consultá a un profesional.
Qué se considera dato personal
Cualquier información que identifique a una persona: nombre, mail, teléfono, dirección. Un formulario de contacto ya lo es. Un turnero con nombre y celular, también.
Hay datos "sensibles" con reglas más estrictas: salud, religión, orientación, origen. Un consultorio que pide el motivo de consulta está en esa categoría, y ahí conviene asesorarse.
Lo que hay que cumplir en la práctica
Informar. Una política de privacidad en la web que diga qué datos pedís, para qué, y cómo contactarte para ejercer derechos. Escrita en castellano claro, no copiada de un sitio de Estados Unidos.
Finalidad. Los datos que te dieron para pedir un turno se usan para el turno. No para mandarles promociones después, salvo que lo hayan aceptado.
Seguridad razonable. Que no estén en un Excel compartido por WhatsApp. Un sistema con acceso por clave y conexión cifrada (el candadito) es lo mínimo.
Derechos. Si alguien te pide ver, corregir o borrar sus datos, hay que hacerlo en un plazo razonable. Tener un mail de contacto para eso alcanza.
Lo que es exageración para un negocio chico
Un cartel de cookies gigante que bloquea la pantalla: la ley argentina no lo exige como en Europa. Un aviso simple alcanza si usás cookies de análisis.
Términos y condiciones de veinte páginas para un formulario de contacto. Una política clara y corta cumple mejor que un texto que nadie lee.
Pedir el DNI para mandar un presupuesto. Pedí solo lo que necesitás: cuanto menos datos, menos responsabilidad.