Cookies y avisos en la web: qué necesitás en Argentina (y qué es copiado de Europa)
Actualizada el 3 de septiembre de 2026
La respuesta corta
Las cookies son archivos chicos que la web guarda en el navegador del visitante para recordar cosas (un carrito, un idioma) o para medir visitas. El cartel que bloquea la pantalla pidiendo "aceptar todas" viene del reglamento europeo (GDPR), que no rige en Argentina. Acá lo que aplica es la Ley 25.326 de datos personales: si usás cookies de análisis o publicidad, conviene informarlo en la política de privacidad y ofrecer un aviso discreto. Si tu web solo usa cookies técnicas (las que hacen funcionar un carrito o un login), no necesitás aviso. Un banner que tapa la pantalla en el celular hace que parte de los visitantes se vaya antes de ver la web: no lo pongas por imitación.
Qué son y cuáles usa una web de negocio chico
Técnicas: las necesarias para que la web funcione. Recordar lo que pusiste en el carrito, mantenerte logueado. No identifican a nadie y no requieren consentimiento.
De análisis: las que usan Google Analytics y similares para contar visitas y ver qué páginas se miran. Identifican al navegador, no a la persona, pero técnicamente son datos.
De publicidad: las que siguen al visitante para mostrarle anuncios después. Son las más invasivas y las que originaron toda la regulación.
Qué aplica en Argentina
No hay una "ley de cookies" propia. Aplica la ley de datos personales: informar qué se recolecta y para qué. Una sección en la política de privacidad que explique qué cookies usa la web cumple con eso.
Si usás cookies de análisis o publicidad, un aviso discreto ("usamos cookies para medir visitas, más info acá") es buena práctica y te cubre. No tiene que bloquear nada ni exigir un clic.
Si tu web solo usa cookies técnicas —el caso de muchas webs institucionales bien hechas—, no hace falta ningún aviso.
Por qué el banner gigante hace daño
En el celular, un cartel que tapa media pantalla es lo primero que ve el visitante, antes que tu negocio. Una parte cierra la pestaña.
Transmite burocracia. Un negocio de barrio con un aviso de cookies al estilo de una multinacional europea se ve raro, no serio.
Y no te protege más. Cumplir con la ley argentina es informar bien, no molestar.